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Nace en 1.949 en Las Palmas. Allí la posguerra no es posguerra. En su
familia predominan las profesiones liberales; la innovación técnica se
vive de forma real y activa; curiosamente no hay ni un cura, ni un militar,
ni un policía; el ambiente es de libertad personal, lejanía de la política,
respeto a los demás y desprecio de todo lo que supone, resentimiento,
fuerza bruta, represión, abuso, dinero. La familia, numerosa, no distingue
entre hombres y mujeres, respetando las singularidades de cada sexo; su
padre canario, su madre madrileña; entre los abuelos, Avila, Madrid, Irún,
Las Palmas, hacen que su universo, se desparrame de las Islas.
Estudia en un Colegio de curas, primero en Las Palmas y después en Madrid;
en ambos brilla escolarmente y como aglutinador de compañeros; gana olimpiadas
matemáticas, brilla en latines, organiza campeonatos, equipos, reglamentos....
Después estudia su vieja vocación de Ingeniero Industrial; nada mejor
que la vieja Escuela de los Altos del Hipódromo, cerca de lo que hoy es
Azca, en Madrid. Su aprovechamiento es mediano, debido entre otras cosas,
a la desgracia de tener en el primer curso en la Facultad, como profesor
de una asignatura tan básica para la carrera, como las matemáticas, a
un triste personaje, funcionario sacado de las catacumbas, lejano del
mundo y que la docencia no era su principal virtud; aprueba como puede
y arrastra sus lagunas para el resto; las asignaturas técnicas, especialmente
las eléctricas y de organización empresarial, satisfacen su curiosidad
y vocación profesional, al tiempo que le permiten vivir con desahogo después.
Tres periódicos diarios y las colecciones de libros populares que van
apareciendo, satisfacen su sed humanista, no reñida con la técnica. Ortega
y los clásicos, le identifican en su pensar. Los descubridores son mucho
tiempo su asignatura pendiente.
En su profesión de Ingeniero, conoce la Empresa Industrial, pequeña, mediana
y grande; trata profesionalmente y humanamente el trabajador manual, al
administrativo, al profesional y al directivo; se encuentra advenedizos
en todos los niveles; el principio de Peter y su nivel de incompetencia,
se le aparece día tras día; los proyectos empresariales en los que participa,
le enriquecen humanamente y le hacen viajar por todo el mundo, desarrollado
y subdesarrollado: US, Bélgica, Dinamarca, Panamá, Cuba, Argelia, Túnez,
Francia, Alemania; sus gentes, en la empresa y en sus calles, le van enseñando,
que el mundo es más grande y al tiempo más pequeño, que las paredes donde
vive; la deshumanización de la empresa, donde las personas son tratadas
como "kleenex" de usar y tirar, junto a la tradición familiar, le hacen
abandonar en plena madurez profesional, las grandes empresas e inicia
un camino profesional independiente, donde el pelaje de las gentes que
conoce se sigue ampliando; desfilan montadores, representantes, plumillas...junto
a profesionales de gran mérito y valor humano.
Su propia familia, también numerosa, su mujer de Salas de los Infantes,
incansable, sus hijos madrileños, van creciendo en edad y se incorporan
los negocios y las tecnologías informáticas y de comunicaciones a su vivir
diario.
Su experiencia la transmite en sus escritos, donde se mezclan visiones
y sentires. El resultado es un escribir donde la franqueza se hace cruda
y el sacudir las conciencias es continúo. Ello es acorde con su pensar
de que día a día debemos estar en el camino de perfección, donde el inmovilismo
y el ser acomodaticio, no cabe ni se entiende.
Madrid, Mayo 2.000
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