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Hay luna llena esta noche y derrama
luz del color de tus ojos
una imágen viviente es tu rostro
pero son las palabras una marca en el caos
sonidos turbios que se pierden en las olas.
Mi razón se pregunta
por todo lo que pierdo
por lo que yo no alcanzo
por lo que no me alcanza
por lo que tan hondo me torna mi suspiro.
Y es el silencio tan profundo
el cuerpo no puede levantarlo.
Es que la noche
va extendiendo su tristeza.
El recuerdo que te atormenta
mándalo lejos con el viento
dáselo al fondo del mar.
Es que hay luna llena esta noche.
Entonces
Medias palabras
razones a medio acabar
cuerpos suspendidos en buca de gravedad
las tomamos en las manos
las lijamos con cuidado
y luego las colgamos en cuerdas huecas
cubriéndolas de plástico pulido
no fuera a deshacerlas la lluvia
y quedaran como huella embarrada
bajo las suelas de los zapatos.
¿Cómo íbamos a saber entonces
que el barro brota de la tierra?
¿Qué vamos a hacer ahora
que conocemos el secreto de las entrañas?
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Tríptico de una ausencia
I
Tus palabras
respiración de un viento
recóndito y lejano
tejieron una tela de araña
un dique en la caricia
un soplo
con que fuiste cubriendo mis días.
II
Hablo de ti
dirijo mi aliento a la tela de araña
y se asfixia, se deshace
sus mil pedazos armaron el cascarón que te dio forma
alimento mío
para el hambre de mi tacto remoto y anhelante.
III
Y viniste y plantaste la raíz
en las fértiles tierras de bronce
de un deseo mío insaciable que zumba como un enjambre de abejas
en un taller que flota por el aire.
Albañiles mis recuerdos
levantan los cabos del hilo
más allá de sus límites
alzando un mar de figuras
al alcance de mis ojos.
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