CONFORT TERMICO Y EFICIENCIA ENERGETICA

El confort térmico es un aspecto fundamental de la calidad ambiental interior de los edificios y no sólo tiene que ver con el bienestar de los usuarios, sino que puede llegar a afectar la salud de los ocupantes, si no se dan las condiciones adecuadas de temperatura, humedad y movimiento de aire.

La sensación térmica es mucho más que la temperatura ambiental, incluyendo los efectos de la temperatura media radiante y parámetros secundarios de disconfort, como la asimetría radiante, las corrientes de aire, y la correcta estratificación del mismo en base a sus temperaturas.

Todos estos parámetros están muy estudiados y han dado lugar a un estándar de Confort Térmico que es el ASHRAE 55. Teniendo en cuenta los parámetros que afectan a la sensación térmica de los ocupantes de un edificio, no sólo los parámetros ambientales sino también los personales, y sabiendo que hay factores subjetivos que afectan al confort térmico, podemos diseñar espacios en los que previsiblemente al menos el 80% de los ocupantes tengan una sensación térmica neutra, de forma que no pasen ni frío ni calor.

Si además logramos que esta conjunción de factores se de de forma natural, por medios pasivos, estaremos logrando grandes ahorros de energía en climatización mecánica ya sea para calentar o para enfriar.

Para nosotros, la eficiencia energética sin confort térmico no tiene sentido.