Ventajas Novedosas de la Captación Pluvial

Ya son bien conocidos los grandes beneficios de recolectar el agua de lluvia, como el ahorro de agua de la red de suministro o la reducción en el volumen de agua de escorrentía y del consiguiente riesgo de inundaciones (lo cual cobra importancia en latitudes con un régimen de lluvias tropicales, con intensidades muy altas, como es México). El artículo recién publicado (oct. 2018) “Análisis ambiental del aprovechamiento de aguas pluviales”  en la Publicación Internacional de Evaluación del Ciclo de Vida (The International Journal of Life Cycle Assessment) y de autoría española, con fondos de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología de México (CONACYT) y del Ministerio de Ciencia e Innovación Español, aborda, mediante un Análisis de Ciclo de Vida y Análisis de Costes a lo largo del ciclo de vida, las ventajas competitivas de usar agua pluvial captada para usos domésticos, como el lavado de ropa. Las conclusiones son interesantes. Hay grandes beneficios asociados, particularmente una reducción de costes y de impactos ambientales gracias a la excelente calidad del agua de lluvia comparada con otras aguas extraídas de acuíferos o de embalses. El agua de lluvia se caracteriza por ser aguas blandas, libres de altos contenidos de minerales como la cal, lo cual hace posible un menor uso de detergente y suavizante en el lavado de ropa. De esta forma se reduce el impacto ambiental de los químicos incorporados en los detergentes. Otros factores a tener en cuenta para optimizar el sistema de captación pluvial son: la ubicación de la cisterna de almacenamiento del agua captada, que ha de estar lo más alta posible con el fin de eliminar o reducir los costos energéticos de estar bombeando agua; y la centralización del sistema para varias unidades de vivienda. Centralizar para ahorrar y para hacer viable la autosuficiencia y sostenibilidad en el uso de los recursos.

https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs11367-018-1535-8

 

Tendiendo Lazos entre las Ciudades y el Entorno rural

Como parte del Plan de Acción para la Implementación de la Agenda 2030, el Gobierno de España propone la creación de un contrato entre el mundo rural y urbano, con el fin de remunerar los servicios medioambientales y sociales que presta el campo a las ciudades.

“Es fundamental resaltar la enorme paradoja que resulta del hecho de que es en los territorios rurales -y por sus habitantes- donde se producen y se da soporte a los bienes fundamentales para el sustento de las necesidades básicas de toda la sociedad: los alimentos, el agua, la biodiversidad, las energías renovables o la captación de dióxido de carbono en los bosques y otros ecosistemas. La Agenda 2030 establece las bases para una adecuada remuneración de estos bienes por parte de toda la sociedad, lo que ha de formar parte del nuevo contrato social –en este caso, entre el mundo rural y el urbano. En la Agenda 2030, universal e integrada, no puede haber ciudades sostenibles sin áreas rurales sostenibles; es el territorio, en tanto que sistema urbano-rural, el que es sostenible o no lo es.” Hacia una Estrategia Española de Desarrollo Sostenible. Plan de Acción para la Implementación de la Agenda 2030